Otra de las tantas cosas mágicas y maravillosas de Disney son las llamadas Magic Bands. Estas pulseritas se convierten en nuestra llave del mundo mágico y nos sirven para entrar a los parques, acceder a los Fast Pass, entrar a la habitación del hotel e inclusive para hacer compras. Son tan mágicas que hasta podemos personalizarlas o comprarlas con algún diseño especial.

Si se alojan en Disney, al hacer el check-in los esperará una cajita como la siguiente, con las Magic Bands “clásicas” para cada miembro de la familia.

Magic_Bands_Clasicas

Si se alojan fuera de Disney, pueden adquirirlas en los Disney Store. El precio de las clásicas es de U$D 12,95 y el de los diseños espciales U$D 19,95.  Los diseños especiales son bellísimos y podemos encontrar de casi todos los personajes. Las de Mickey en blanco y negro y la de Nemo definitivamente son mis preferidas, hay para todos los gustos.

Magic_Bands_Especiales_1

Hasta aquí todo muy bonito. El tema es que, para conseguir que estas pulseras sean mágicas además de lindas, es necesario el uso de una pila, y esta pila cuando se acaba no se puede reemplazar. Toda la funcionalidad de las pulseras se consigue con 2 chips llamados RFIDs y uno de ellos funciona necesita energía para funcionar.

Magic_Bands_Especiales_2

Esto lleva a lo negativo de comprar Magic Bands con diseños especiales: cuando se les acaba la pila dejan de funcionar. Si son viajeros frecuentes esto puede ser problemático ya que la batería solo les durará un año. En caso de viajar con menos frecuencia pueden comprarla y si, al volver se dan cuenta de que no funciona más, simplemente guardarla como un lindo souvenir que nos recuerde el viaje realizado.

Después de todo ¿quien nos quita lo viajado?