Los días previos a la salida se hicieron interminables, la ansiedad pudo más y los foros de viaje y grupos de Faceook de Disney ayudaron a que se hicieran más llevaderos. Ya teníamos el tema de los FastPass resuelto, ya teníamos el cronograma de parques que haríamos y habiamos impreso mil millones de descuentos y todo lo relacionado al viaje en sí: check-in online, reserva de hoteles, entradas a los parques, declaración de AFIP, etc etc

Salimos un jueves a las 15 hs vía TAM, vino el remis a buscarnos a las 11 de la mañana y llegamos a Ezeiza una hora después. Hicimos el check-in, dejamos los bolsos (sí, bolsos ya se enterarán más adelante), nos firmaron la declaración en la AFIP y ya estábamos listos para ir a la puerta, sin embargo era la hora de almorzar y nos negábamos a pagar una ridiculez por un almuerzo decente, así que nos fuimos preparados con unos sanguchitos desde casa.

Ya con la panza llena, pasamos seguridad y nos dirigimos al free shop donde compramos algunas pavadas antes de ir directo para la puerta.

El vuelo salió puntual, el servicio muy bueno y llegamos a horario a San Pablo, donde nos esperaba una escala de casi 8hs para poder tomar el avión que nos llevaría a destino final: Orlando!

En Brasil nos hicieron tirar dos botellas de agua que había comprado en una expendedora de gaseosas, mala la actitud ya que se supone que ya pasaste un control de seguridad, pero bue, tiramos las botellas, nos firmaron un papelito y a hacer tiempo.

La terminal es cómoda, aunque había pocos enchufes. Nos tomamos una cerveza Skol para rememorar previas vacaciones en Brasil, paseamos por las tiendas, tomamos Caipirinha de muestra y entre una cosa y otra llegó la hora del vuelo y…. todavía no lo anunciaban. Pasaban los minutos y sin novedades, hasta que apareció personal de TAM informando que el vuelo iba a salir demorado, era tarde, ya más de la medianoche y el humor de los pasajeros no era el mejor. Salimos con casi dos horas de demora, las familias con chicos fueron las que más sufrieron. CONCLUSIÓN: No les voy a decir que las 8/10 horas se pasaron volando, pero siendo una pareja joven sin hijos, es algo que se puede hacer para ahorrar unos pesos en los pasajes.

Subimos al avión, hermoso. Nos tocó al medio y ni bien nos instalamos pasaron con la cena (eran como las 3AM) y obvio que no nos negamos y nos comimos un plato de pastas :). El cansancio pegó y por más incómodo que es dormir en clase económica de cualquier avión, nos dormimos sabiendo que estábamos a unas horas de empezar el sueño de las tierras mágicas.

Nos despertamos para el desayuno alrededor de las 7AM, desayunamos y nos vimos una peli para bajar el nerviosismo de que quedaban dos horas de viaje. Por suerte fueron menos de dos horas, así que no terminamos la peli pero tampoco nos importó mucho porque estábamos llegando a destino!

Les dejo una galería con las fotos: