Como les veníamos contando, llegamos vía Nueva Jersey y desde el aeropuerto de Newark decidimos tomarnos el Airtrain y luego el tren que nos dejaba en Penn Station.

Este tren es común y silvestre, nada del otro mundo y nos costó un poco ubicarnos con las 2 valijotas. El recorrido duró poco más de media hora. Para cruzar el río y dentro de Manhattan va subterráneo así que no podes ver nada de paisaje.

Llegamos a Penn Station con bastante gente, era domingo y pensamos que iba a estar más desierto el asunto, bajamos las valijas del tren con cierta dificultad y encontramos un diminuto ascensor para subir a los pisos superiores de la estación. El andén feíto, igual de feo que el del Sarmiento de Merlo (bue, tal vez no tanto, el túnel de Merlo es lo peor que te puede pasar en la vida), solo que cubierto. Ratas igual que en todos lados. No se piensen que viajan a un universo paralelo porque la van a pasar feo.

Penn Station es GIGANTE! Adentro tiene mil locales y ya casi me tiro con valija y todo a “desayunar” un pancho de Nathan’s. Resistimos la tentación y buscamos una salida para la calle. No encontramos ninguna con ascensor así que a subir las valijas por escalera. Con todo este movimiento veníamos medio transpiraditos, y en eso salimos afuera…nuevamente la la la, el fresquete que hacía! A subirnos todos los cierres de la campera y salir a la calle.

Salimos a la 33rd Street y caminamos por ella hasta Broadway, de allí hasta la 32nd Street y solo una cuadra más para llegar al hotel elegido: nyma, The New York Manhattan Hotel. Había nieve en todos lados! Se notaba que éramos turistas y no solo por las valijas, sino por cómo analizábamos cada esquina antes de decidir por donde bajar/subir de la calle o la vereda.

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Esta calle, la 32, está en plena zona coreana, llena de restaurantes, karaokes y olor a pescado. La verdad que estando a 1 cuadra del subte, a 1 del Empire State y a 20 metros de la Quinta Avenida, el olor a pescado pasó a un segundo plano. La accesibilidad de la zona es genial!! El hotel es excelente, tiene desayuno y un entrepiso con café, té y sillones disponibles las 24hs.(Imagen principal del Post).En ese momento nos salió más barato que cualquier departamento de Airbnb de la zona y lo pudimos pagar en cuotas. La foto de abajo es del área del desayuno. No tenían huevos revueltos y esas yerbas, pero muy completo igual.

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Hicimos el check-in, entramos a la habitación y daba al Empire State!! Claro que es una mole tan grande que el ángulo sólo nos permitía ver una franja de este edificio.

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Dejamos las valijas y salimos a caminar. Encaramos para la 5ta Avenida y fuimos paseando. Veníamos con hambre y ya era hora de almorzar, cuando un señor se nos acerca en la quinta promocionando un pub Alemán. Nos miramos y allá fuimos! Somos re díficiles para decir que no a la cerveza (?). El señor muy agradecido porque cobraba por cantidad de gente que llevaba a comer. El lugar se llama Reichenbach Hall y queda en: 5 west 37 St, es decir por la 37 a media cuadra de la 5ta Avenida.

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El lugar súper espacioso y con una variedad de cerveza impresionante. Arrancamos muuuy tranqui, compartiendo un sanguche y tomando unas cervecitas, todo muy rico y para nada caro, realmente un acierto el lugar.

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Ya con pilas recargadas continuamos el paseo.