Estábamos por llegar al hotel con frío pero con las donuts de Krispy Kreme que habíamos comprado en la Penn Station ni bien llegamos de Boston. Estamos entrando al hotel y se larga a llover con todo! Disfrutamos las donuts con un café y nos sentamos a planificar que haríamos durante el día con ese clima horrible, no podíamos no hacer nada, estábamos en Nueva York.

Ya nos quedaban pocos días y teníamos algunos groupones más para usar. Nos quedaba uno de albóndigas para comer en la zona de Union Square que todavía no habíamos visitado. De paso después de almorzar y si el clima lo permitía pasabamos por el Chelsea Market y el High Line. Tomamos el subte que va sobre la 6th avenue hasta la 14 Street Station. Nos llamó la atención la publicidad del subte, nunca habíamos visto nada de Fernet Branca en Estados Unidos.

Bajamos y caminamos algunos metros por la avenida 6 hasta llegar al local. El local muy chico, de hecho es solo una ventana para pedir y retirar el pedido, claro que esto no lo sabíamos sino no hubiéramos elegido ir a comer ahí con un día así. Intento pedir y ahí me doy cuenta que estaba cerrado! La chica del local me dice que tuvieron un problema y que abrían en 20 minutos.

No me termina de decir eso y se larga a llover con todo de nuevo. Caminamos a refugiarnos en un Dunkin Donuts a unos metros, cuando vamos a cruzar la calle pisamos sobre la “nieve” que se acumula cerca de los cordones para descubrir que arriba era nieve, pero abajo era agua helada!

Compramos un café para entrar en calor y usamos servilletas de papel para intentar absorber algo del agua que nos había entrado en las zapatillas. Pasó media hora y nos fuimos a buscar las albóndigas. Pedimos albóndigas con puré y salsa, vienen en una tacita tipo de helado. La verdad muy ricas.

Con la comida en mano, la lluvia que no daba descanso y los pies mojados con agua helada decidimos volver al hotel y comer en la habitación. Nuevamente subte hasta la calle 34. Ponemos un pie fuera del subte, cierran las puertas y Eli se da cuenta que perdió un guante. A las puteadas, los guantes los habíamos comprado en EPCOT en el pabellón de Noruega y no fueron baratos. Quiso volver, pero no tenía sentido, en los días  que estuvimos en NY nos cansamos de ver guantes perdidos en la calle.

Enojado, con los pies fríos y la comida que se enfriaba llegamos al hotel. Almorzamos y aprovechamos para secar las zapatillas en el aire de la habitación. Las albóndigas riquísimas y el empaque hizo una magia terrible para mantener la temperatura, si pasan cerca de Meatball Obsession no duden en comer ahí porque las albóndigas la rompen.

Miro por la ventana de la habitación hacia el Empire State y no se veía la punta de las nubes bajas y la lluvia que caía.  Las zapas seguían mojadas y estábamos muy cansados, no dudamos en pegarnos una ducha caliente y dormir una buena siesta.

“¡¿Cómo vas a dormir la siesta en NY?! “ se preguntarán, estábamos de vacaciones, sino podemos darnos el lujo de dormir una buena y reparadora siesta en un día así ¿cuándo?

Amanecimos y ya casi era de noche, las zapas de invierno seguían húmedas así que nos pusimos las “comunes” y salimos a hacer shopping muy cerquita del hotel. Por suerte la lluvia había frenado, solo quedaba una lluvia finita y molesta. A solo una cuadra del hotel, sobre la misma calle 32 y la esquina con la 6th Avenue se encuentra el Manhattan Mall.  

Arrancamos en el Aeropostale, yo quería comprarme un hoodie pero todos los de mujer tenían rosa o brillos, para nada mi estilo. Miramos un poco más pero no compramos nada. Recorrimos los 2 pisos de locales, solo mirando. En los 2 subsuelos este Shopping tiene un JCPenney que tenía promo adelantada del Presidents Day, hacia allá fuimos.

JcPenney es una tienda multimarca como Falabella. No solo venden ropa, también cuentan con zonas de electrodomésticos, bazar, ropa de cama, juguetes, maquillajes, etc. Es realmente gigante y tiene muy buenos precios. En la parte de bazar casi me cargo unas sartenes T-Fal, solo desistía porque las iba a tener que traer puestas, ya veníamos re jugados con el espacio.

En la zona de ropa conseguí mi preciada campera de jogging (hoodie) y además me compré un Jean de una marca que no es conocida, pero hasta el día de hoy sigo usando esa campera y ese jean, salieron buenísimos. La marca es Arizona y el jean y la campera me salieron sin descuento 30usd.

Llegamos a la caja y el cajero no me aplica el descuento que promocionaba la tienda, le pregunto y me dice que tengo que tener un folleto, revista o cupón en el celular para acceder a la misma. Respondo que en ningún lado dice eso y sacó un cupón de su bolsillo y me hizo el descuento. Tip: siempre pregunten en caso de que se anuncie un descuento y no lo estén aplicando, lo más probable es que luego se los apliquen de alguna forma ;).

JCPenney tiene muy buenos precios y es ideal si no quieren perder días recorriendo Nueva York para irse hasta un Outlet.

Terminamos las compras y salimos a la calle. Las nubes seguían super bajas pero había dejado de llover.La vista del Empire State desde la puerta del Mall me encantó.

Como no llovía seguimos caminando por Broadway un par de cuadras hasta Pitopia, este lugar vende comida tipo árabe y teníamos un groupon para usar. Para comer en el lugar cuenta solo con una barra, pero con la noche horrible éramos los únicos del lugar. Comimos muy rico y re barato.

Cuando salimos, caminamos unos metros para volver al hotel y de vuelta la lluvia torrencial. Teniendo cuidado de no pisar nieve engañosa como a la mañana llegamos y derecho a la cama. Realmente el día había estado horrible, solo esperábamos que la mañana siguiente amaneciera un poco mejor. Igual, después de todo ¡¿Quién nos quita lo viajado?!